Robert Fisk: Los líderes occidentes son demasiado cobardes como para ayudar a salvar vidas
Está claro que ahora es la gente normal, los activistas, llámalos como quieras, quienes toman las decisiones para cambiar las cosas
Martes, 1 de junio, 2010
¿Se ha vuelto majara Israel? ¿La Guerra de Gaza de 2008-09 (1300 muertos), y la Guerra de Líbano de 2006 (1006 muertos) y todas las otras guerras y los asesinatos de ayer pueden significar que el mundo ya no va a aceptar el dominio de Israel?
Podéis esperar sentados.
No hay más que leer la cobarde declaración de la Casa Blanca, en el sentido de que la administración Obama estaba “trabajando para comprender las circunstancias en que se produjo la tragedia”. Ni una sola palabra de condena. Y ya está. Nueve muertos. Una estadística más que añadir a la cuenta de Oriente Medio.
Pero no lo es.
En 1948, nuestros políticos, los estadounidenses y los británicos, montaron un puente aéreo hasta Berlín. La población hambrienta (hasta hacía tres años, eran enemigos nuestros), estaba rodeada por un ejército brutal, los rusos, que había erigido un muro en torno a la ciudad. El puente aéreo de Berlín fue uno de los momentos estelares de la Guerra Fría. Nuestros soldados y nuestros pilotos arriesgaron su vida y en ocasiones la perdieron por estos alemanes que se morían de hambre.
Increíble, ¿no? En aquellos días nuestros políticos tomaban decisiones, nuestros líderes tomaron medidas para salvar vidas. Los señores Attlee y Truman sabían que Berlín era importante no solo en términos morales y humanos sino también políticos.
¿Y hoy? Ha sido gente, personas normales, europeos, norteamericanos, supervivientes del Holocausto, sí, joder, supervivientes de los nazis, quienes tomaron la decisión de ir a Gaza porque sus políticos y sus estadistas les habían fallado.
¿Dónde estaban nuestros políticos ayer? Bueno, estaba el ridículo Ban Ki-moon, la lastimosa declaración de la Casa Blanca y nuestro querido Blair que expresaba “su profundo pesar y shock ante la trágica pérdida de vidas humanas”. ¿Dónde estaba el señor Cameron? ¿Dónde estaba el señor Clegg?
En 1948, hubieran ignorado a los palestinos, por supuesto. Después de todo, es una terrible ironía que el Puente Aéreo de Berlín coincidiera con la destrucción de la Palestina árabe.
Pero está claro que es la gente normal, los activistas, llámeseles como se quiera, quienes toman hoy día las decisiones que cambian las cosas. Nuestros políticos son demasiado pusilánimes, demasiado cobardes, para adoptar esas decisiones necesarias para salvar vidas. ¿Por qué es así? ¿Por qué no oímos ayer palabras valerosas de los señores Cameron y Clegg?
Porque está claro, ¿no?, que si a los europeos (y sí, los turcos son europeos, ¿no?) les hubiera abatido a tiros cualquier otro ejército de Oriente Medio (pues el ejército israelí lo es, ¿no?), se habrían producido oleadas de indignación.
¿Y qué es lo que esto dice sobre Israel? ¿No es Turquía un aliado cercano de Israel? ¿Es esto lo que los turcos pueden esperar? Ahora el único aliado de Israel en el mundo musulmán dice que esto es una masacre, y a Israel no parece que le importe.
Pero, claro, a Israel no le importó cuando Londres y Canberra expulsaron a diplomáticos israelíes cuando se falsificaron pasaportes británicos y australianos para los asesinos del líder de Hamas Mahmoud al-Mabhouh. No le importó cuando anunció nuevas colonias judías en territorio ocupado en Jerusalén Este en el momento en que Joe Biden, el vicepresidente de su antiguo aliado, los Estados Unidos, estaba de visita. ¿Por qué debería importarle a Israel ahora?
¿Cómo hemos llegado a este punto? Quizá porque ya nos hemos acostumbrado a ver a los israelíes matar a árabes, quizá los israelíes se han acostumbrado a matar a árabes. Ahora matan a turcos. O a europeos. Algo ha cambiado en Oriente Medio en estas últimas veinticuatro horas, y los israelíes (dado la extraordinaria estupidez de su respuesta política a la matanza), no parecen haberse enterado de lo que ha sucedido. El mundo se ha cansado de sentir indignación. Sólo los políticos guardan silencio.
Tormentas diplomáticas
Informe Goldstone, Noviembre, 2009
Israel lanzó la Operación Plomo Fundido en diciembre de 2008 con el objetivo declarado de acabar con los misiles que se lanzaban contra Israel desde Gaza. En las tres semanas de conflicto murieron más de 1400 palestinos, y 13 israelíes. El informe del jurista sudafricano Richard Goldstone sobre el conflicto demostró que tanto Israel como el movimiento Hamas que controla la Franja son culpables de crímenes de guerra, pero se centró más en Israel, quien se negó a cooperar con Goldstone y que describió el informe como tergiversador y tendencioso.
El asesinato de al-Mabhouh, enero-mayo, 2010
Gran Bretaña y Australia expulsaron a diplomáticos israelíes tras llegar a la conclusión de que Israel había falsificado los pasaportes británicos y australianos que usaron los asesinos para entrar en Dubai donde asesinaron a un líder de Hamas. Israel no ha conformado ni negado su papel en el asesinato de Mahmoud al-Mabhouh en su habitación de hotel en enero. Gran Bretaña comentó que tal uso indebido de pasaportes británicos era “intolerable”. Australia comentó que no era el comportamiento de “una nación con la cual hemos tenido una relación cercana, cordial y de tanto apoyo”.
Pelea por las colonias, marzo, 2010
Israel anuncia sus planes, durante la visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden, de construir 1600 viviendas en una zona de Cisjordania anexionada por Israel. El anuncio desata críticas de una dureza inusitada por parte de Estados Unidos. Según Washington, este anuncio pone en peligro sus esfuerzos para revitalizar el proceso de paz en Oriente Medio. La Secretaria de Estado Hillary Clinton declara que el proyecto es un insulto. Netanyahu declara que los burócratas urbanistas le habían pillado por sorpresa y pide disculpas a Biden. La reunión de hoy en la Casa Blanca con Barack Obama, que fue cancelada por Netanyahu para que pudiera volver a casa a ocuparse de la crisis de la flotilla, se supone que era un intento más por hacer las paces entre los dos aliados.
Secreto nuclear, mayo, 2010
Israel, de quien todo el mundo asume que posee el único arsenal nuclear de Oriente Medio, se ha enfrentado repetidamente a llamados para que firme un tratado global que prohíbe la proliferación de armas atómicas. La semana pasada, los firmantes del Tratado de No-Proliferación (TNP) pidieron que se celebre un congreso en 2012 para discutir la prohibición de armas de destrucción masiva en todo Oriente Medio. La declaración fue adoptada por los 189 países firmantes del tratado, incluyendo a Estados Unidos. En este documento se urge a Israel a firmar el tratado y a poner sus instalaciones nucleares bajo la salvaguarda de Naciones Unidas.
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